Se necesita más TEDxCEIBA

julio 5, 2011

 

 

No es común encontrar científicos interviniendo en decisiones de política pública o en decisiones legislativas. “Es muy teórico”, se escucha de boca de cualquier funcionario público cuando se le presenta un principio científico aplicable a la administración pública. Con el paso del tiempo, “inútil” y “teórico” se convierten en lamentables sinónimos. Con el paso del tiempo, la ciencia y los científicos pierden relevancia en las decisiones de los Estados.

 

Tampoco es común encontrar científicos interviniendo en tendencias culturales masivas. No los vemos en las revistas más leídas, ni en los programas de televisión más vistos. Es común encontrar admiración masiva por cantantes, actores o deportistas, pero casi nunca por un científico.

 

Conocimiento regido por la lógica y los hechos, que podría aplicarse para solucionar problemas sociales, queda cada semestre almacenado en bibliotecas en universidades. Además, debe decirse, este conocimiento no será consultado masivamente, como lo es una revista de farándula; será, por el contrario, algo cercano a lo inexistente para la mayor parte de la sociedad. Con el paso del tiempo, ideas, teorías y experimentos, en el mejor caso, quedarán consignadas en revistas académicas que no figuran entre las más leídas.

 

Entonces, los valores de la ciencia – el debate, la planificación, la dedicación, el respeto por la evidencia y la aplicación de la lógica, entre otros- se vuelven invisibles para la sociedad. Esos valores, diluidos en un sentido escueto de “ciencia”, quedan relacionados casi exclusivamente con universidad, clases aburridas, tareas y exámenes; con requisitos más que con vivencias.

 

La ciencia, parece poco relevante para la mayoría de personas, al menos, cuando se compara con otras aproximaciones al mundo. Casi siempre rezar parece más útil y válido que observar los hechos, el mundo y aplicar la lógica. Y por este camino, la vida individual y social terminan regidas por salvadores de turno, físicos o inmateriales, políticos o religiosos, pero casi nunca por nosotros mismos. Progresivamente, cedemos la dirección de nuestra vida a cualquier salvador de turno.

 

Por todo lo anterior, admiro y valoro TED -Technology, Entertainment and Design-, nos recuerda que la ciencia no es aquello que se memoriza en la universidad, no es aquello que aparece cuando se aplica un manual de investigación. TED nos recuerda que la ciencia consiste en aquellas ideas que integradas al arte, la filosofía, la tecnología, el diseño y a las vivencias, nos permiten entender y mejorar nuestro papel en el mundo. 

TED nos recuerda que pensando juntos, podemos entender y regir nuestra vida individual y social. Entonces, es casi obvio por qué iniciativas como TEDxCEIBA son, no importantes, sino indispensables para construir un proyecto real de país, en medio de un escenario colapsado como el colombiano.

 

No necesitamos a políticos hablando con políticos, a científicos con científicos, a filósofos con filósofos o a diseñadores con diseñadores. Los necesitamos a todos ellos pensando de manera transdisciplinar e integrativa, proponiendo, probando y aplicando nuevas ideas. En Colombia, claramente, hemos cometidos terribles errores como sociedad y, peor aún, los repetimos y perpetuamos. Por eso, necesitamos nuevos fundamentos y principios, necesitamos revoluciones culturales impulsadas por la creatividad y la construcción social, no por el egoísmo y la destrucción. Seguramente esas revoluciones no resultarán de las mismas prácticas e instituciones que tanto se han equivocado, sino de unas nuevas. Es posible que resulten de nuevos TEDx’s. Es posible que resulten de nuevos TEDxCEIBAs.

 

La creatividad y construcción que experimenté en la preparación y ejecución de TEDxCEIBA, y que en una Colombia ideal deberían experimentarse en cualquier calle, me permitieron comunicar algunos principios teóricos y experimentales de psicología, filosofía y neurología para buscar un cambio de actitud frente a la corrupción. Como resultado, casi un mes después de aquella conferencia, esos principios y teorías se han convertido en acciones e iniciativas de personas que aportando su conocimiento, tiempo y energía, quieren iniciar acciones para entender y enfrentar los problemas de Bogotá y de Colombia, en el corto y en el largo plazo.

 

Gracias a TEDxCEIBA, y a personas brillantes y desinteresadas que lo hicieron posible -entre ellos Juan Pablo Calderón, su organizador, Paula Rincón de ThinkandTalk, Adriana Santamaría de LedFish, Nicolás Van Hemelryck con sus fotos-, 18 minutos de conferencia se convirtieron en proyectos y acciones para mejorar el mundo inmediato de algunos bogotanos. Es necesario, por lo tanto, multiplicar aquellos 18 minutos en los que se logran convertir ideas en acción. Se necesita más TEDx y más TEDxCEIBA.

EDUARDO SALCEDO-ALBARÁN 

Director de Vortex

Foto: Trabajando con ThinkandTalk y Ledfish, para convertir ideas en imágenes. Por  Eduardo Salcedo-Albarán


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